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Comunicación · Alta dirección

Tu comunicación pública como CEO no es un problema de carisma, es un problema de estrategia

Ilustración de portada sobre la comunicación pública del CEO como estrategia, no como carisma

Muchos directivos asumen que la incomodidad frente a una audiencia es una carencia de personalidad. Creen que el carisma es un rasgo genético que se tiene o no se tiene. Esta creencia es un error costoso porque convierte un desafío operativo en una limitación personal. Cuando un CEO siente que su comunicación pública es un obstáculo, suele buscar clases de oratoria o técnicas de respiración. Sin embargo, el problema rara vez está en la dicción o en el lenguaje corporal. El problema está en la falta de una arquitectura estratégica detrás de cada palabra.

El verdadero problema no es el carisma

Si no sabes exactamente qué impacto debe tener tu mensaje en el balance de resultados o en la confianza de tus accionistas, ninguna técnica de escenario podrá salvarte. La comunicación de alto nivel no trata sobre ser simpático o brillante. Trata sobre la capacidad de alinear la visión de la compañía con la comprensión de quien escucha. Si te sientes expuesto al hablar es porque tu estrategia de discurso no está lo suficientemente blindada.

Tres preguntas antes de subir al escenario

Para transformar tu próxima intervención, deja de pensar en el guion y empieza a pensar en el activo estratégico. Antes de subir a una tarima o entrar en una sala de juntas, responde a estas tres preguntas. ¿Cuál es el riesgo de que mi audiencia no entienda mi punto hoy? ¿Qué decisión concreta espero que tomen los asistentes al terminar mi exposición? ¿Cómo refuerza este mensaje la autoridad de mi dirección actual?

La mayoría de los ejecutivos llega a sus compromisos públicos con una lista de temas que quieren cubrir en lugar de una lista de cambios que quieren generar. Esta es la diferencia entre hablar y liderar. La claridad es un ejercicio de síntesis y eliminación. Si tienes que explicar demasiado, es que no has llegado al núcleo de tu estrategia.

El papel de un asesor de comunicación

Un asesor de comunicación no está ahí para enseñarte a mover las manos o a sonreír. Está ahí para actuar como un filtro que separa el ruido de la señal. Mi trabajo consiste en cuestionar la estructura de tu mensaje hasta que sea imposible malinterpretarlo. Cuando el mensaje es sólido y tiene un propósito financiero o estratégico claro, la ansiedad desaparece porque el foco deja de estar en ti y pasa a estar en el valor que entregas.

La pregunta que de verdad importa

La próxima vez que tengas una intervención importante, no te preguntes si estarás a la altura. Pregúntate si tu mensaje tiene la capacidad de mover la aguja de tu negocio. Si la respuesta es incierta, quizás sea el momento de revisar tu estrategia de comunicación antes de volver a exponer tu marca personal y la de tu compañía.

Preguntas frecuentes

¿Un CEO necesita carisma para comunicar bien en público?

No. La incomodidad ante una audiencia rara vez es un problema de personalidad, dicción o lenguaje corporal. Suele ser la falta de una estrategia detrás del mensaje. Cuando el directivo sabe qué impacto debe tener su intervención en el negocio y qué decisión espera de la audiencia, la ansiedad baja porque el foco pasa del orador al valor que entrega.

¿Cómo debe preparar un CEO una intervención importante?

Respondiendo antes a tres preguntas. Cuál es el riesgo de que la audiencia no entienda el mensaje, qué decisión concreta deben tomar los asistentes al terminar y cómo refuerza ese mensaje la autoridad de la dirección. Es mejor llegar con una lista de cambios que se quieren provocar que con una lista de temas que se quieren cubrir.

¿Qué diferencia hay entre un asesor de comunicación y un curso de oratoria?

Un curso de oratoria trabaja la forma, como la voz, los gestos o la respiración. Un asesor de comunicación trabaja la estructura del mensaje y la cuestiona hasta que sea imposible malinterpretarla, conectándola con un objetivo financiero o estratégico claro. Ninguna técnica de escenario compensa un mensaje sin propósito.

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